Qué visitar

En Ruente:
La Fuentona, humilladero y sus casonas.

Destaca su extraño puente de escasa altura y nueve ojos que cruza "La Fuentona", surgencia natural de carácter intermitente que sale de una cueva. A escasos metros del puente podemos contemplar el nacimiento de este río de entre unas rocas. El lugar catalogado como punto de interés Geológico por el I.G.M.E. desde el punto de vista técnico es un fenómeno hidrológico de destacada importancia. Recientemente convertido en parque-merendero de gran belleza y tranquilidad. Sin duda se trata de uno de los lugares más hermosos de Ruente.

En esta localidad se conserva un humilladero adosado a otra construcción, con la cruz original, muy popular, con diversas escenas: ánimas del Purgatorio, camino del Calvario, Cristo atado a la columna... Se trata de uno de los humilladeros más interesantes y conocidos de Cantabria.

Por último y para concluir la visita, por Ruente, no podemos dejar de reseñar en cuanto a arquitectura civil serefiere, la casona de la Nogalera y el Palacio de Mier construido en 1886, declarado "Bien de Interés Turístico Cultural" en 1992 y que constaba de cuatro edificios; casa solariega, capilla y otros dos edificios cercanos. Este monumento es propiedad municipal y tras su rehabilitación la capilla es utilizada como consultorio médico y la casa palacio permanece cerrada.

Ucieda:
El Palacio de Escagedo, Palacio de Quirós, Iglesia San Julián, Humilladero y Ermita del Moral.

En el pueblo de Ucieda, se pueden admirar algunas casonas blasonadas con escudos, ventanas enrejadas y balcones de púlpito. Cabe destacar entre toda esta arquitectura, el Palacio de Escagedo, una amplia construcción del siglo XVIII, con imponente arcadura y escudo en el frontal.

La Casona de la Canal es una casona barroca de planta rectangular, con tejado a dos aguas y dos cuerpos separados por un muro cortavientos, en el que aparece labrado un escudo de armas. La fachada principal está alzada con piedra de sillería. Ha sido incluida en el año 2002, como Bien Inventariado, en el Inventario General del Patrimonio de Cantabria.

De especial interés es la visita al Palacio de Quirós (barrio de Ucieda de Abajo). Es del siglo XVIII, y se trata de una gran casona barroca blasonada, con un amplio zaguán de tres arcadas de medio punto y balcón de hierro. Se accede a ella a través de una portalada también adornada de armas.

La Iglesia de San Julián (barrio de Ucieda de Abajo), es un ejemplo de construcción del siglo XVIII, aunque ha sido reformada en el último tercio del siglo XX. Se pueden observar en los muros del atrio, algunos nervios de las bóvedas, pero sus esculturas interiores carecen de interés. Sólo la espadaña y el exterior del ábside conservan la apariencia del barroco popular.

El humilladero se encuentra en el camino hacia el monte y lleva fecha de 1890. Tiene una cruz de madera, con relieves en los alvéolos aludiendo a La Pasión y a las Animas del Purgatorio.

La ermita del Moral (barrio de Ucieda de Arriba), de finales del siglo XVII, destaca en ella la puerta de acceso, una bella portada de arco de medio punto con dovelas decoradas de carácter popular.

Lamiña:
Restos mozárabes, Ermita de San Fructuoso.

El vestigio más antiguo del municipio es la ermita de San Fructuoso en Lamiña. Se trata de una edificación humilde situada en la parte alta del pueblo que ya es citada en el año 978 en el Cartulario de Covarrubias: "in Kaornega (Cabuérniga), illo monasterio Sancti Fructuosi que vocitant illa Mina (la Miña)". De este época se han conservado dos pequeñas columnas con sus capiteles, un bellísimo y valioso sarcófago, completo, con decoración a bisel de círculos con swásticas y cuadrados curvos inscritos. En los pies cruz procesional asturiana.

En la iglesia del pueblo se conserva una benditera de piedra con sogueado y decoración prerrománica, traída con seguridad de la ermita. Excavaciones en los 80 pusieron de manifiesto la existencia de un necrópolis medieval y los restos del antiguo monasterio. En cuanto a la fábrica de la ermita es ya del siglo XVII.

Del pueblo merece la pena admirar las casonas típicas con balcones solanas de vigas talladas.

Barcenillas:
Casona de Calderón de la Barca, plaza del Cantón.

Desde Ruente, antes de llegar a Barcenillas, el viajero encontrará a la derecha, una casa gótica bastante reformada y, más adelante a unos cien metros del pueblo, el humilladero de San Sebastián, destacan las casonas dieciochescas del barrio del Cantero, casonas barrocas de excelente factura y conservación, la del camino de Lamiña, la agrupación de la plaza del Cantón o la Casona de Calderón, entre otras, sin que falten magníficos ejemplos de casas llanas y de solana e incluso con pajareta (cerca del camino a Lamiña, por ejemplo)

En Barcenillas puede verse su iglesia de traza popular con portalada barroca singular y la casona de Calderón de la Barca, con soportal de doble arco, gran tejaroz y escudo en la fachada oeste, así como otras casas típicas muy bien conservadas.

Merece la pena pasear por las calles empedradas de este pueblo, a través de sus alineaciones de casa típicas y escudadas como las de la plaza del Cantón.

La iglesia de San Sebastián, fue edificada a principios del siglo XVII, típica del barroco popular. Destaca la puerta sur bajo el soportal por su bella y variada decoración. En el interior posee una bóveda pintada en el ábside y un magnífico retablo de mediados del siglo XVIII con tallas originales.